Así se llama la nueva etapa del Gran Acuario Mazatlán. Te contamos de dónde sale la idea y qué vas a encontrar cuando cruces la puerta.
Durante años nos presentamos con dos frases. Primero «Somos llenos de vida», para contarte quiénes éramos. Después «Tienes que vivirlo», para invitarte a venir. Hoy que miles de familias ya caminaron el túnel y se quedaron frente a la Ventana Oceánica, queremos ponerle nombre a lo que pasa adentro: un mundo vivo.
Más de 250 especies del Mar de Cortés viven en más de 30 hábitats repartidos en tres zonas: Costa, Tierra y Mar. Los lobos marinos cruzan el agua a toda velocidad, las rayas planean a unos centímetros del cristal y los tiburones pasan por encima de tu cabeza en el Túnel Oceánico.

Por qué «un mundo vivo»
Son tres palabras y cada una carga algo. «Un», porque este mundo existe aquí, en Mazatlán, y no lo vas a encontrar igual en ninguna otra ciudad del noroeste. «Mundo», porque es un recorrido completo, con costa, tierra y mar, que se descubre caminando. «Vivo», porque todo lo que ves respira, come, crece y cambia de un día a otro, y eso solo se siente frente al cristal.

Cada visita encuentra algo distinto
Un mundo vivo nunca está igual dos veces. El cardumen se reacomoda, los lobos marinos cambian de juego y el pez que ayer estaba escondido entre las rocas hoy nada junto al vidrio. Por eso quienes regresan dicen que encontraron otro acuario. Una vez no es suficiente.



Queremos que cada persona que entra salga sintiendo que este mar también es suyo.
Míralo en movimiento
Cómo seguir siendo parte de este mundo
- Vuelve en otra época del año. Cada visita te va a mostrar algo que la anterior no.
- En la playa, llévate tu basura y evita los plásticos de un solo uso.
- Al comprar pescado y mariscos, respeta las tallas y las temporadas de veda.
- Cuéntale a alguien lo que viste.
La próxima vez que te detengas frente a una ventana, date un minuto. Lo que tienes enfrente es un mundo vivo, y está aquí, en Mazatlán.

